Semblanza Histórica Del Ilustre Colegio De Abogados De Arequipa
115 AÑOS DE HISTORIA, DERECHO Y COMPROMISO
SEMBLANZA HISTÓRICA DEL ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE
AREQUIPA
A pocos meses de proclamada la
Independencia del Perú, el 28 de julio de 1821, Arequipa expresó tempranamente
su vocación por el conocimiento, la cultura y el pensamiento con la creación de
la Academia Lauretana de Ciencias y Artes, fundada
por iniciativa del doctor Evaristo Tadeo Gómez Sánchez e inaugurada el 10 de
diciembre de 1821.
Habían transcurrido apenas cuatro
meses y algunos días desde el nacimiento de la República, cuando Arequipa
comprendió que la libertad política debía estar acompañada por la formación
intelectual, el cultivo de las ciencias, las artes y el Derecho. La Academia
Lauretana representó el espíritu de una ciudad que apostaba por construir
conocimiento e instituciones para la nueva etapa histórica del Perú.
Dentro de esa misma tradición
intelectual y jurídica, cuatro años después de la Independencia,
en 1825, surgieron los primeros esfuerzos por organizar
institucionalmente a los abogados arequipeños, impulsándose la creación de un
Colegio de Abogados en la ciudad. Aquella iniciativa expresaba una convicción
fundamental: la administración de justicia requiere profesionales preparados,
organizados y comprometidos con la sociedad.
Con el transcurrir de los años, esa
aspiración continuó viva. El 4 de mayo de 1902, es decir, 77 años
después, destacados juristas arequipeños retomaron ese
propósito y constituyeron nuevamente el Colegio de Abogados de Arequipa como
institución particular, fortaleciendo la identidad de una profesión que en
nuestra ciudad siempre estuvo vinculada al estudio, la reflexión jurídica y el
servicio público.
Nueve años después, el
30 de julio de 1911, bajo el marco de la Ley Nº 1367, se
instaló oficialmente el Colegio de Abogados de Arequipa, iniciando una historia
institucional que llega hasta nuestros días.
Desde entonces han transcurrido 115
años de vida institucional. En el año 2011, al cumplirse cien años de su
fundación oficial, el Colegio de Abogados de Arequipa celebró su Primer
Centenario Institucional, reafirmando la vigencia de una
tradición jurídica que había acompañado más de un siglo de historia
republicana.
Durante estos 115 años, el Colegio ha
sido testigo y protagonista de la evolución del Perú: de sus etapas
constitucionales, sus cambios políticos, las transformaciones del Poder
Judicial y la propia evolución del ejercicio de la abogacía.
Como sucesor de la histórica Academia
Lauretana de Ciencias y Artes, el Colegio de Abogados de
Arequipa recoge una herencia intelectual y jurídica nacida en los albores de la
República. Esta continuidad histórica une la tradición del pensamiento
arequipeño con la misión actual de la Orden: colaborar con la sociedad y la
administración pública, contribuir con la defensa del Estado constitucional y
democrático, y coadyuvar con el funcionamiento, promoción y mejora de la
administración de justicia, dentro de las prerrogativas y los márgenes
establecidos por la ley.
Porque la abogacía no se limita al
conocimiento de normas ni a la defensa de intereses particulares. La esencia
del abogado se encuentra allí donde un derecho necesita ser protegido, donde la
justicia requiere ser alcanzada y donde la dignidad humana exige ser defendida,
a través de una institución profesional que representa sus valores y
principios.
El Colegio de Abogados de Arequipa
forma parte del alma histórica de nuestra ciudad. Sus raíces se encuentran en
una tierra donde el pensamiento jurídico floreció entre antiguas casonas de
sillar, calles que guardan memoria de generaciones y una arquitectura que
simboliza permanencia y fortaleza.
Como el sillar que sostiene las
construcciones históricas de Arequipa, la institución ha sabido permanecer
firme frente al paso del tiempo. Como el Misti que contempla silencioso la
ciudad, ha acompañado el caminar de generaciones de abogados que dejaron su
huella en la defensa del Derecho, la justicia y la libertad.
Hoy, al celebrar 115 años de vida
institucional, corresponde mirar el pasado con gratitud, honrar a quienes
construyeron esta Orden y asumir con responsabilidad el desafío del futuro.
Como herederos de una tradición
intelectual que tuvo en la Academia Lauretana de Ciencias y Artes uno de sus
primeros grandes símbolos, corresponde continuar construyendo una abogacía
digna, ética e independiente, comprometida con la sociedad y con el
fortalecimiento permanente del Estado constitucional y democrático.
Que las nuevas generaciones comprendan
que pertenecer al Colegio de Abogados de Arequipa no es únicamente formar parte
de una institución profesional; es integrarse a una historia centenaria de
conocimiento, justicia y servicio.
FELIZ
115º ANIVERSARIO
COLEGIO
DE ABOGADOS DE AREQUIPA
Que continúe siendo faro de la cultura jurídica, espacio de reflexión democrática y hogar de quienes abrazan la noble misión de ejercer el Derecho dentro de la abogacía.

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